
Edurne Pasabán es un claro ejemplo de auto superación. Esta alpinista española es la única mujer que ha conquistado 12 de los 14 ochomiles, montañas que miden más de 8.000 metros, existentes en el mundo, junto con la austríaca Gerlinde Katrenbrunner.
Nació en Tolosa, Guipúzcoa, en 1973. Aunque escalar es su gran pasión, se ha formado en otras materias: es ingeniera técnico industrial y MBA por la Business School de ESADE en Barcelona. Dónde a día de hoy colabora como consultora e impartiendo charlas sobre motivación y superación personal, gracias a su experiencia en situaciones extremas.
Su primera gran ascensión fue en 2001. Escaló el Himalaya y culminó el Everest, lo que la hizo merecedora del premio a la mayor gesta deportiva del año para la Diputación Foral de Guipúzcoa ese mismo año y el premio deportivo de la Fundación Sabino Arana en 2002.
En 2004 consiguió romper la maldición. Todas las mujeres que habían intentado hollar el K2 hasta la fecha habían fallecido en el intento o en escaladas posteriores en ochomiles. Pasabán salió victoriosa de la aventura aunque le costó la congelación de dos falanges. Gracias a esta hazaña, recibió el premio a la mejor deportista del año; premio concedido por el Comité Olímpico Español.
Tras pasar un período de depresión, motivado por la amputación de las dos falanges, se ha recuperado totalmente. Pasabán se ve con más fuerzas que nunca y se ha propuesto en convertirse en la primera mujer del mundo que corone los 14 ochomiles. Lo está haciendo de la mano del clásico programa de RTVE Al filo de lo imposible. De momento, el pasado 22 de mayo aterrizó en Madrid tras conquistar su duodécimo pico, el Kanchenjunga, dónde recibió una calurosa bienvenida. Emocionada ante el recibimiento, declaró que a pesar de sufrir congelaciones en algunas partes de su cuerpo, esta preparada para continuar con su reto.
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